Estados Unidos, Japón y Corea del Sur han dado un nuevo paso en su cooperación energética al firmar un memorando de entendimiento para impulsar la implantación de reactores nucleares modulares pequeños (SMR) en terceros países. El acuerdo busca fortalecer la seguridad energética en la región del Indopacífico y consolidar el desarrollo de una tecnología considerada clave para el futuro de la energía nuclear.
La iniciativa fue anunciada tras una reunión celebrada en Turquía, en el marco de la cumbre de la OTAN, donde los ministros de Exteriores de las tres naciones acordaron fomentar la colaboración entre sus industrias nucleares para acelerar la adopción de esta tecnología.
Los SMR, una apuesta estratégica para el futuro de la energía nuclear
El memorando fue firmado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el ministro de Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, y el ministro surcoreano Cho Hyun.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores japonés, el acuerdo pretende promover la cooperación entre empresas estadounidenses, japonesas y surcoreanas para desarrollar proyectos de reactores nucleares modulares pequeños en mercados internacionales.
Además del intercambio tecnológico, el pacto contempla mecanismos de financiación mediante préstamos e inversiones para facilitar la construcción de estas instalaciones, garantizando al mismo tiempo elevados estándares de seguridad y no proliferación nuclear.
¿Qué son los reactores nucleares modulares SMR?
Los reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés) representan una nueva generación de tecnología nuclear diseñada para reducir costes, acortar los tiempos de construcción y aumentar la flexibilidad de instalación.
Cada unidad puede generar hasta 300 megavatios (MW) de electricidad, una capacidad significativamente inferior a la de una central nuclear convencional, que suele superar los 1.000 MW. Sin embargo, su menor tamaño permite fabricar gran parte de sus componentes en serie y ensamblarlos posteriormente en el lugar de instalación, reduciendo tanto los plazos como la inversión inicial.
Actualmente solo existen dos reactores SMR en funcionamiento comercial en el mundo: uno en Rusia y otro en China, aunque numerosos proyectos avanzan en Estados Unidos, Europa y Asia.
Estados Unidos, Japón y Corea del Sur quieren liderar el mercado internacional
Para Corea del Sur, el acuerdo representa una oportunidad para combinar las fortalezas industriales y tecnológicas de los tres países en el sector nuclear civil.
Las autoridades surcoreanas consideran que esta alianza permitirá desarrollar una cooperación industrial más estrecha y aumentar la competitividad de sus empresas en un mercado que se prevé crecerá de forma significativa durante las próximas décadas.
El objetivo común es posicionarse como proveedores de referencia para aquellos países que buscan incorporar energía nuclear de menor escala como parte de su transición energética.
La inteligencia artificial impulsa el interés por los SMR
El creciente desarrollo de la inteligencia artificial también está acelerando el interés por los reactores modulares pequeños.
Las grandes compañías tecnológicas necesitan enormes cantidades de electricidad para alimentar sus centros de datos, lo que ha convertido a los SMR en una alternativa atractiva por su capacidad para suministrar energía constante, libre de emisiones de carbono y con una implantación más rápida que las centrales nucleares tradicionales.
Diversos analistas consideran que esta tecnología será uno de los pilares del suministro energético para la próxima generación de infraestructuras digitales.
La cooperación también abarca inteligencia artificial y seguridad regional
Durante la reunión celebrada en Turquía, los representantes de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur abordaron además otros asuntos estratégicos, como la cooperación en inteligencia artificial y la situación de seguridad en la península coreana.
Los tres gobiernos reafirmaron su compromiso con la desnuclearización de Corea del Norte y destacaron la necesidad de reforzar la cooperación para combatir las actividades cibernéticas que, según denunciaron, contribuyen a financiar los programas nucleares y de misiles de Pionyang.
Con este nuevo memorando, las tres potencias buscan consolidar una alianza tecnológica y energética que podría acelerar la expansión internacional de los reactores nucleares modulares pequeños y reforzar el papel de la energía nuclear como complemento de las fuentes renovables en las próximas décadas.
