Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

El debate sobre el futuro del modelo agrícola español vuelve a situarse en el centro de la agenda tras las críticas de Ecologistas en Acción al nuevo Plan Estatal de Fertilizantes. La organización considera que la estrategia impulsada por el Gobierno mantiene la dependencia de los fertilizantes sintéticos y del gas fósil, cuando, a su juicio, el contexto actual exige acelerar una transformación hacia sistemas agrícolas más sostenibles y resilientes.

Según el colectivo ecologista, el plan contempla una inversión de 1.100 millones de euros destinada principalmente a reforzar el uso de fertilizantes minerales y tecnologías de agricultura de precisión, una orientación que consideran insuficiente para afrontar los retos ambientales, energéticos y climáticos que enfrenta el sector.

Un modelo agrícola condicionado por el gas fósil

Uno de los principales argumentos de la organización es la elevada dependencia energética que mantiene la producción de fertilizantes nitrogenados. Recuerdan que España importa más del 99 % del gas fósil que consume y que este recurso representa entre el 70 % y el 90 % del coste de fabricación de muchos fertilizantes.

Esta situación hace que agricultores y ganaderos sean especialmente vulnerables a las fluctuaciones del mercado energético y a las tensiones geopolíticas internacionales, como las registradas recientemente en el estrecho de Ormuz, que pueden repercutir directamente en el precio de estos insumos.

Para Ecologistas en Acción, reducir esta dependencia resulta clave para fortalecer la estabilidad del sector agrícola a medio y largo plazo.

Alertan del impacto ambiental de los fertilizantes sintéticos

La organización también advierte de las consecuencias ambientales asociadas al uso intensivo de fertilizantes químicos. Entre ellas destacan la contaminación por nitratos en acuíferos y masas de agua, la pérdida progresiva de fertilidad del suelo y el deterioro de la biodiversidad agrícola.

Según los ecologistas, este modelo favorece la expansión de monocultivos y reduce la presencia de especies vegetales y animales que contribuyen al equilibrio de los ecosistemas agrícolas.

Además, recuerdan que la contaminación por nitratos afecta cada año al suministro de agua potable para cientos de miles de personas, convirtiéndose en uno de los principales desafíos ambientales vinculados a la actividad agraria.

La agroecología como alternativa

Frente al modelo actual, Ecologistas en Acción plantea impulsar una transición basada en principios agroecológicos y de economía circular.

Entre sus propuestas figura la sustitución progresiva de los fertilizantes sintéticos por alternativas orgánicas como compost, estiércol, humus de lombriz, biochar y restos vegetales, además de fomentar la integración entre agricultura y ganadería para aprovechar mejor los recursos disponibles.

La organización también apuesta por incrementar el uso de cubiertas vegetales, cultivos de leguminosas capaces de fijar nitrógeno de forma natural y sistemas que permitan recuperar nutrientes procedentes de residuos orgánicos urbanos.

Más ayudas para transformar el campo

Los ecologistas consideran que la transición hacia un modelo agrícola más sostenible requiere un mayor respaldo institucional mediante programas de formación, incentivos económicos y asistencia técnica que faciliten la adaptación de las explotaciones agrarias.

A su juicio, estas medidas permitirían reducir la dependencia de los insumos externos, mejorar la fertilidad de los suelos y aumentar la capacidad del sector para afrontar futuras crisis energéticas y climáticas.

Dos modelos para el futuro de la agricultura española

El debate sobre el Plan Estatal de Fertilizantes refleja dos enfoques diferentes para afrontar los desafíos del campo español. Mientras el Ejecutivo busca garantizar la producción agrícola mediante ayudas dirigidas al uso de fertilizantes, las organizaciones ecologistas defienden una transformación basada en prácticas regenerativas y en una menor dependencia del gas fósil.

Para Ecologistas en Acción, avanzar hacia un modelo agroecológico no solo contribuiría a reducir el impacto ambiental de la agricultura, sino que también reforzaría la autonomía del sector, mejoraría la salud de los suelos y aumentaría la resiliencia de la producción alimentaria frente a un escenario internacional cada vez más incierto.

AN
AutoNews24 · Asistente IA En línea
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