El balance nacional aumentó a por lo menos 164 muertos, mientras cientos de personas continúan heridas o desaparecidas entre los escombros.
El aeropuerto internacional Alfonso Bonilla Aragón, que presta servicio a Cali, comenzó a normalizar sus operaciones después de las inspecciones realizadas por la Aeronáutica Civil tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia.
La reactivación de la terminal aérea facilitará la llegada de ayuda humanitaria, equipos de rescate y suministros médicos. Sin embargo, las autoridades recomendaron a los pasajeros consultar directamente con sus aerolíneas debido a posibles retrasos, cancelaciones y cambios en los itinerarios.
Cali eleva su balance a 85 fallecidos
El número de víctimas mortales en Cali aumentó de 35 a por lo menos 85, según la actualización más reciente publicada por Reuters. Equipos de emergencia continúan trabajando entre edificios derrumbados con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
La ciudad había reportado previamente aproximadamente 700 heridos y 188 personas desaparecidas. Esta última cifra todavía no ha sido sustituida por un nuevo balance oficial consolidado, por lo que podría cambiar conforme avancen las labores de búsqueda e identificación.
La emergencia también dejó hospitales afectados, centros educativos dañados y miles de viviendas averiadas o completamente destruidas. Parte de los pacientes tuvo que recibir atención en espacios habilitados fuera de las instalaciones hospitalarias debido a los daños estructurales.
El terremoto deja al menos 164 muertos en Colombia
El balance nacional aumentó hasta por lo menos 164 fallecidos y se espera que continúe creciendo. Cali concentra 85 víctimas mortales, mientras Pereira reporta 66 y el departamento de Chocó contabiliza otras 13.
El terremoto golpeó especialmente las ciudades del occidente y el Eje Cafetero colombiano. Numerosos edificios colapsaron en Cali, Pereira y Manizales, mientras que las dificultades de comunicación y acceso han retrasado la evaluación de los daños en zonas cercanas al epicentro.
Las autoridades mantienen activos los operativos de rescate y búsqueda. Bomberos, integrantes de la Defensa Civil, militares, policías, voluntarios y equipos especializados trabajan para localizar a personas atrapadas bajo los escombros. Reuters
Refuerzan la seguridad ante los saqueos
El Gobierno colombiano ordenó desplegar 1.000 efectivos adicionales en Cali ante los saqueos registrados después del terremoto.
También fueron establecidos toques de queda y restricciones de movilidad en algunas de las zonas más afectadas para proteger los comercios, facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y evitar que la población se acerque a estructuras inestables.
Las autoridades solicitaron a los ciudadanos permanecer alejados de los edificios dañados debido al riesgo de nuevos desprendimientos. El Servicio Geológico Colombiano continúa vigilando las réplicas registradas después del movimiento principal.
La cifra de víctimas podría seguir aumentando
Los organismos de socorro advirtieron que el balance continúa siendo provisional. Todavía existen personas sin localizar y zonas donde no ha sido posible completar la inspección de las viviendas y edificios afectados.
La prioridad sigue siendo rescatar a quienes puedan permanecer atrapados, atender a los heridos y garantizar alojamiento, alimentos y agua potable a las familias que perdieron sus viviendas.

