La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) advirtió que las bonificaciones destinadas a reducir el impacto del precio de los carburantes entre los transportistas profesionales sufrirán un nuevo recorte en septiembre.
La ayuda quedará limitada a cinco céntimos por litro de gasóleo, muy lejos de los 20 céntimos establecidos inicialmente por el Gobierno. La bonificación también será inferior a los 15 céntimos aplicados en agosto y a los 10 céntimos concedidos en julio.
Fenadismer considera que esta reducción aumenta la incertidumbre de las empresas y los trabajadores autónomos dedicados al transporte por carretera.
Las ayudas al gasóleo para transportistas pierden estabilidad
El primer paquete de medidas aprobado en marzo mediante el Real Decreto-ley 7/2026 estableció una bonificación fija de 20 céntimos por litro entre marzo y junio.
Sin embargo, el segundo programa de medidas para afrontar la crisis en Oriente Medio modificó este sistema. El Real Decreto-ley 18/2026, aprobado a finales de junio, introdujo un mecanismo de ayudas variables.
Como consecuencia, el importe de la bonificación comenzó a cambiar mensualmente. La ayuda quedó fijada en 10 céntimos por litro en julio, subió a 15 céntimos en agosto y bajará hasta cinco céntimos en septiembre.
Fenadismer denuncia incertidumbre para el transporte
La patronal sostiene que el nuevo sistema dificulta la planificación económica de las empresas. Los cambios mensuales impiden anticipar con precisión el coste final del combustible, uno de los principales gastos operativos del transporte por carretera.
“La sustitución de la reducción temporal del IVA por un complejo sistema de bonificaciones variables en el Impuesto sobre Hidrocarburos ha sumido a los transportistas en un escenario de total provisionalidad”, señaló Fenadismer.
La organización también cuestiona que las ayudas destinadas a los profesionales del transporte dependan de un mecanismo sujeto a revisiones continuas.
El sector exige un mecanismo predecible
Fenadismer considera probable que las ayudas deban prorrogarse a partir de octubre debido a la inestabilidad que continúa afectando a Oriente Medio y al mercado energético.
Ante ese escenario, la federación exigirá al Gobierno una revisión del modelo actual. Su objetivo es establecer unas condiciones más previsibles para las empresas y los autónomos del sector.
Los transportistas reclaman un marco estable que les permita calcular sus costes, negociar contratos y mantener su actividad sin depender de variaciones mensuales en las bonificaciones.
La evolución del precio del petróleo y de los carburantes será determinante para decidir si el Ejecutivo mantiene las ayudas durante los últimos meses de 2026.
