Precios del petróleo y gas disparan la alarma energética
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

Los precios del petróleo Brent y del gas TTF continúan subiendo debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo. Este escenario aumenta el temor a un invierno con elevados costes energéticos en Europa.

El futuro Front-Month del gas TTF cerró el 8 de septiembre en 75,84 €/MWh. Durante la sesión siguiente alcanzó los 79 €/MWh, su nivel más alto desde principios de 2023.

Por su parte, el futuro Front-Month del petróleo Brent cerró en 97,92 dólares por barril. Sin embargo, el 9 de septiembre superó nuevamente los 100 dólares y llegó a negociarse en 101,49 dólares.

El gas TTF alcanza máximos desde 2023

La presión sobre el mercado europeo del gas se intensificó durante los últimos días. Según los datos analizados por AleaSoft Energy Forecasting, el futuro Front-Month del TTF pasó de 73,31 €/MWh el 7 de septiembre a 75,84 €/MWh el día 8.

Este movimiento representa un aumento del 3,5% en una sola jornada. Además, frente a los 69,81 €/MWh registrados al cierre del 31 de agosto, la subida supera el 8%.

La tendencia se aceleró el 9 de septiembre, cuando el contrato alcanzó los 79 €/MWh. Así, el gas europeo llegó a niveles que no se observaban desde principios de 2023.

Oriente Próximo impulsa los precios energéticos

Las tensiones en Oriente Próximo continúan incorporando una elevada prima de riesgo a los mercados. También influyen las restricciones en los flujos internacionales de gas natural licuado y la competencia entre Europa y Asia por el suministro.

A esto se suma la proximidad de la temporada de calefacción. Europa se prepara para el invierno con unas reservas de gas inferiores a las habituales para esta época del año.

Por tanto, cualquier interrupción adicional del suministro podría provocar nuevas subidas en el precio del gas y, posteriormente, en el mercado eléctrico europeo.

El petróleo Brent supera los 100 dólares

El mercado petrolero también mantiene una fuerte tendencia alcista. El Brent cerró el 8 de septiembre en 97,92 dólares por barril, frente a los 97 dólares registrados durante la jornada anterior.

Un día después, el crudo superó la barrera de los 100 dólares y alcanzó los 101,49 dólares por barril. Esto supone un incremento cercano al 3,6% frente al cierre previo.

Además, es la primera vez desde el 24 de julio que el petróleo Brent supera este nivel.

Los mercados siguen con atención los riesgos para las principales rutas de suministro. Las dificultades en el estrecho de Ormuz y el aumento de las tensiones en el mar Rojo están elevando la preocupación por los flujos internacionales de petróleo y gas.

Europa afronta el riesgo de un invierno costoso

La evolución de los futuros refuerza la posibilidad de que Europa afronte un invierno con precios energéticos elevados. Actualmente, el mercado incorpora riesgos relacionados con la geopolítica, los inventarios de gas y la disponibilidad de GNL.

Sin embargo, los valores actuales no garantizan que estos precios se mantengan durante todo el invierno. Una disminución de las tensiones, la recuperación del suministro de GNL o unas temperaturas moderadas podrían reducir rápidamente la prima de riesgo.

En cambio, nuevas interrupciones del suministro o un invierno especialmente frío mantendrían la presión sobre el gas. Esto también podría trasladarse al precio de la electricidad en Europa.

Las empresas deben revisar sus coberturas energéticas

En este escenario, esperar hasta encontrar el precio mínimo supone un riesgo para los grandes consumidores, las comercializadoras y las empresas electrointensivas.

Las compañías necesitan definir con anticipación qué porcentaje de su consumo desean cubrir, durante cuánto tiempo y qué nivel de exposición están dispuestas a asumir.

Por ello, AleaSoft recomienda combinar la información de los mercados de futuros con previsiones y análisis de distintos escenarios.

Los PPA ganan importancia ante la volatilidad

El aumento de los futuros también influye en los contratos de compraventa de energía, conocidos como PPA.

Para los proyectos renovables, unas previsiones de precios más elevadas pueden mejorar las condiciones de negociación, aumentar los ingresos esperados y facilitar el acceso a financiación.

Para los consumidores, los PPA permiten reducir la exposición a la volatilidad y aportar mayor estabilidad a una parte de los costes eléctricos a largo plazo.

No obstante, una decisión contractual que puede mantenerse durante diez o quince años no debe depender únicamente de una subida puntual del mercado.

Las previsiones a largo plazo serán determinantes

El repunte del gas TTF y del petróleo Brent confirma que la geopolítica seguirá condicionando los precios de la energía durante los próximos meses.

Aun así, otros factores estructurales tendrán mayor peso a largo plazo. Entre ellos destacan el crecimiento de las energías renovables, el almacenamiento, las interconexiones y la evolución de la demanda eléctrica.

AleaGreen, la división de AleaSoft especializada en previsiones a largo plazo, desarrolla curvas de precios con horizontes de hasta 40 años. Sus análisis incluyen distintos escenarios relacionados con la geopolítica, el suministro de GNL y la expansión renovable.

Esta información permite a promotores, inversores, bancos y fondos evaluar la viabilidad de sus proyectos sin depender exclusivamente de la situación momentánea de los futuros.

Fuente: AleaSoft Energy Forecasting

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AutoNews24 · Asistente IA En línea
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