
Alemania ha llevado al Bundestag dos proyectos legislativos que buscan coordinar el crecimiento de las energías renovables con la capacidad de la red eléctrica. Uno plantea cambios en el sistema de apoyo a estas tecnologías, conocido como EEG 2027. El otro aborda los procedimientos para conectar nuevas instalaciones a la infraestructura existente.
Ambos textos están en trámite parlamentario. Su objetivo es responder a un problema que gana peso a medida que se presentan más proyectos solares, eólicos y de almacenamiento: producir más electricidad limpia requiere también contar con puntos de conexión y redes capaces de transportarla.
Más atención a la capacidad disponible
La reforma del EEG busca que las nuevas instalaciones renovables se ajusten mejor a las necesidades del sistema eléctrico. Entre los cambios planteados figura una mayor participación de los proyectos en la comercialización directa de su energía, en lugar de depender únicamente de ayudas fijas.
El planteamiento también pretende orientar las inversiones hacia zonas con capacidad de red disponible y revisar los incentivos para desarrollar proyectos en áreas congestionadas. En paralelo, propone favorecer la combinación de instalaciones solares con baterías y dar un papel más flexible a la biomasa cuando disminuya la generación eólica o fotovoltaica.
Estos cambios afectarían a los promotores de nuevas instalaciones, pero también a proyectos pequeños. Por ello, las condiciones de apoyo y los requisitos técnicos son algunos de los puntos que todavía generan debate.
El sector pide evitar nuevas barreras
La Asociación Alemana de Industrias de la Energía y el Agua, BDEW, ha presentado observaciones a las reformas. La organización reclama que las nuevas reglas de conexión tengan en cuenta las limitaciones reales de cada zona y protejan los proyectos que ya han realizado inversiones o se encuentran en una fase avanzada.
También advierte de que ciertas exigencias podrían elevar los costes de las instalaciones solares pequeñas. Entre los asuntos discutidos figuran las condiciones para acceder a las ayudas, los límites de potencia y la instalación de contadores inteligentes.
A estos proyectos se suma una reforma de las tarifas de uso de la red prevista para 2029. La coordinación entre los tres marcos será decisiva: las reglas sobre ayudas, conexiones y costes de red influirán conjuntamente en las decisiones de inversión. Por ahora, ninguna de las propuestas debatidas debe presentarse como una norma ya aprobada.
