Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

El cambio responde a dos tendencias. Por un lado, la escasez de turbinas y la volatilidad de los combustibles encarecen la generación con gas. Por otro, la expansión de la fabricación de baterías permite producir a mayor escala y reducir los costes de los sistemas de almacenamiento.

Esta comparación económica refuerza el papel de las baterías en la planificación eléctrica, aunque no implica que puedan sustituir todas las funciones de las centrales de gas.

La energía solar lidera las nuevas instalaciones

Según Wood Mackenzie, la solar fotovoltaica con seguidores de un solo eje es la tecnología de nueva instalación más barata en 43 de los 48 mercados estudiados. La eólica terrestre ocupa el primer puesto en los cinco restantes.

En Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, el coste de generación solar podría situarse por debajo de los 20 dólares por megavatio hora —MWh— en 2033.

Asimismo, el informe proyecta que, en Oriente Medio y África, el coste de la solar a gran escala disminuirá de 37 dólares/MWh en 2026 a 24 dólares/MWh en 2035.

Las baterías de cuatro horas abaratan la flexibilidad eléctrica

Para Oriente Medio y África, la consultora estima que el coste del almacenamiento de cuatro horas pasará de 120 dólares/MWh en 2026 a 80 dólares/MWh en 2035. La reducción prevista ronda el 33%.

Estos sistemas permiten almacenar electricidad y entregarla posteriormente, por ejemplo, durante periodos de mayor consumo o cuando disminuye la producción solar. Por ello, su competitividad puede facilitar la integración de renovables y mejorar la respuesta ante variaciones de la demanda.

China mantiene una ventaja destacada gracias a su cadena de suministro integrada y a la fabricación a gran escala. Según el informe, su coste de almacenamiento es más de un 55% inferior a la media del resto de Asia-Pacífico, situada en 134 dólares/MWh.

Latinoamérica cuenta con ventajas para las renovables

En Latinoamérica, la solar fotovoltaica con seguimiento seguirá siendo la alternativa de generación más económica en 2026. Wood Mackenzie prevé una reducción media de sus costes del 38% hasta 2060.

Brasil, Chile y México destacan por sus recursos solares y las condiciones favorables para la producción eléctrica. Además, el coste medio de la eólica terrestre podría bajar de 73 a 58 dólares/MWh en 2030.

Para el almacenamiento en baterías, la consultora proyecta una caída del 42% hasta 2060, apoyada por nuevos proyectos y la evolución de los marcos regulatorios.

Europa y Norteamérica afrontan mayores presiones de costes

En Europa, la inversión inicial de los sistemas de baterías llave en mano aumentó alrededor de un 2%, mientras que los precios de las celdas repuntaron cerca de un 10% frente a los mínimos de 2025.

Pese a ello, Wood Mackenzie anticipa una reducción del 12% en los costes de capital del almacenamiento hasta 2031. La región también presenta los costes de generación fósil más elevados entre las zonas analizadas.

En Norteamérica, los aranceles y las restricciones comerciales presionan los costes de determinadas tecnologías. Sin embargo, la consultora considera que las nuevas químicas, la estandarización de equipos y el desarrollo de proveedores nacionales favorecerán el abaratamiento del almacenamiento a largo plazo.

El informe apunta así a un cambio en las decisiones de inversión: las baterías adquieren un papel cada vez más competitivo para atender los picos de consumo y acompañar el crecimiento de la generación renovable.

Las baterías de cuatro horas ya ofrecen costes inferiores a los de las turbinas de gas de ciclo abierto en los 43 mercados donde Wood Mackenzie compara ambas tecnologías. Así lo señala su informe mundial sobre el coste nivelado de la electricidad, que refleja una mayor competitividad del almacenamiento frente a las centrales destinadas a cubrir los picos de demanda.

El cambio responde a dos tendencias. Por un lado, la escasez de turbinas y la volatilidad de los combustibles encarecen la generación con gas. Por otro, la expansión de la fabricación de baterías permite producir a mayor escala y reducir los costes de los sistemas de almacenamiento.

Esta comparación económica refuerza el papel de las baterías en la planificación eléctrica, aunque no implica que puedan sustituir todas las funciones de las centrales de gas.

La energía solar lidera las nuevas instalaciones

Según Wood Mackenzie, la solar fotovoltaica con seguidores de un solo eje es la tecnología de nueva instalación más barata en 43 de los 48 mercados estudiados. La eólica terrestre ocupa el primer puesto en los cinco restantes.

En Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, el coste de generación solar podría situarse por debajo de los 20 dólares por megavatio hora —MWh— en 2033.

Asimismo, el informe proyecta que, en Oriente Medio y África, el coste de la solar a gran escala disminuirá de 37 dólares/MWh en 2026 a 24 dólares/MWh en 2035.

Las baterías de cuatro horas abaratan la flexibilidad eléctrica

Para Oriente Medio y África, la consultora estima que el coste del almacenamiento de cuatro horas pasará de 120 dólares/MWh en 2026 a 80 dólares/MWh en 2035. La reducción prevista ronda el 33%.

Estos sistemas permiten almacenar electricidad y entregarla posteriormente, por ejemplo, durante periodos de mayor consumo o cuando disminuye la producción solar. Por ello, su competitividad puede facilitar la integración de renovables y mejorar la respuesta ante variaciones de la demanda.

China mantiene una ventaja destacada gracias a su cadena de suministro integrada y a la fabricación a gran escala. Según el informe, su coste de almacenamiento es más de un 55% inferior a la media del resto de Asia-Pacífico, situada en 134 dólares/MWh.

Latinoamérica cuenta con ventajas para las renovables

En Latinoamérica, la solar fotovoltaica con seguimiento seguirá siendo la alternativa de generación más económica en 2026. Wood Mackenzie prevé una reducción media de sus costes del 38% hasta 2060.

Brasil, Chile y México destacan por sus recursos solares y las condiciones favorables para la producción eléctrica. Además, el coste medio de la eólica terrestre podría bajar de 73 a 58 dólares/MWh en 2030.

Para el almacenamiento en baterías, la consultora proyecta una caída del 42% hasta 2060, apoyada por nuevos proyectos y la evolución de los marcos regulatorios.

Europa y Norteamérica afrontan mayores presiones de costes

En Europa, la inversión inicial de los sistemas de baterías llave en mano aumentó alrededor de un 2%, mientras que los precios de las celdas repuntaron cerca de un 10% frente a los mínimos de 2025.

Pese a ello, Wood Mackenzie anticipa una reducción del 12% en los costes de capital del almacenamiento hasta 2031. La región también presenta los costes de generación fósil más elevados entre las zonas analizadas.

En Norteamérica, los aranceles y las restricciones comerciales presionan los costes de determinadas tecnologías. Sin embargo, la consultora considera que las nuevas químicas, la estandarización de equipos y el desarrollo de proveedores nacionales favorecerán el abaratamiento del almacenamiento a largo plazo.

El informe apunta así a un cambio en las decisiones de inversión: las baterías adquieren un papel cada vez más competitivo para atender los picos de consumo y acompañar el crecimiento de la generación renovable.

AN
AutoNews24 · Asistente IA En línea
¡Hola! ¿Tienes preguntas sobre esta nota? 🏎️