Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

España incorporó 8,8 gigavatios de nueva potencia solar fotovoltaica en 2025, según Red Eléctrica. Este crecimiento refuerza el papel de la tecnología en el sistema eléctrico, pero también plantea la necesidad de desarrollar redes, almacenamiento y mecanismos de flexibilidad que permitan aprovechar su producción. Red Eléctrica

En este escenario, la rentabilidad fotovoltaica depende también de las decisiones tomadas antes de iniciar las obras. Así lo plantea Álvaro Casado, director comercial global de PVH, en un artículo de análisis publicado en El Periódico de la Energía.

El directivo propone coordinar diseño, fabricación, suministro y construcción para reducir costes y mejorar la previsibilidad de los proyectos.

La inversión inicial exige una visión más amplia

Según Casado, las restricciones de producción, la saturación de determinados puntos de conexión y los precios negativos están modificando las condiciones económicas de las plantas solares.

A estas dificultades se suman la volatilidad de los costes, la disponibilidad de trabajadores y los plazos de ejecución. Por ello, considera que optimizar la inversión inicial, conocida como CAPEX, requiere actuar sobre todas las fases del proyecto.

Su planteamiento consiste en evaluar conjuntamente el precio de los equipos, el transporte, los materiales y las necesidades de instalación. Una compra más barata puede perder su ventaja si genera mayores costes durante la construcción.

El premontaje industrial busca simplificar las obras

Una de las propuestas es trasladar parte del ensamblaje a fábrica. De esta forma, los componentes llegan al emplazamiento con operaciones ya realizadas y pueden instalarse con menos manipulación.

Casado señala que, en aplicaciones concretas, el premontaje ha permitido reducir hasta un 44% los tiempos de instalación, más de un 70% los componentes gestionados en obra y hasta un 96% los elementos que requieren ensamblaje en campo.

Estas cifras corresponden a los casos descritos por el directivo y no representan un ahorro garantizado para cualquier planta. El resultado depende de la solución utilizada y de las condiciones del proyecto.

Además, este enfoque puede facilitar la trazabilidad, limitar errores y reducir la exposición de los trabajadores a condiciones meteorológicas adversas.

Diseñar cada planta según las condiciones del terreno

La adaptación del diseño constituye otra de las prioridades del análisis. La pendiente, las características del suelo, el viento y los accesos logísticos condicionan la selección de estructuras y los métodos de construcción.

Casado sostiene que considerar estas variables desde el inicio ayuda a evitar materiales innecesarios y trabajos adicionales. También defiende una mayor coordinación de la cadena de suministro para anticipar incidencias.

La propuesta sitúa así la planificación industrial como una herramienta para proteger los márgenes: cuanto antes se identifiquen los riesgos de fabricación, transporte y montaje, mayor será la capacidad de controlar el coste final de la planta.

AN
AutoNews24 · Asistente IA En línea
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