
La energía se consolida como el motor de la innovación empresarial en España gracias al impulso de la inteligencia artificial y la transición sostenible
El sector energético se ha convertido en el gran referente de la innovación empresarial en España, superando a industrias tradicionalmente más tecnológicas como las compañías digitales, financieras o de defensa. Según el VII Barómetro Internacional de la Innovación elaborado por Ayming, el 38% de las empresas energéticas destina actualmente más del 10% de sus ingresos a actividades de I+D+i, lo que supone un incremento significativo respecto al año anterior.
Este avance de 15 puntos porcentuales frente a 2025 refleja un cambio estructural en la estrategia del sector, que ha pasado de considerar la innovación como un complemento a situarla en el centro de su modelo de negocio. En comparación, solo el 26% de las empresas tecnológicas, el 22% del sector financiero y el 20% del ámbito de la defensa alcanzan niveles similares de inversión en innovación.
El estudio, basado en entrevistas a 850 directivos de 17 países, confirma que la industria energética española está acelerando su transformación en un contexto marcado por la transición energética, la digitalización de infraestructuras y el aumento de las exigencias regulatorias.
La inteligencia artificial impulsa la transformación del sector energético
Uno de los grandes motores de este cambio es la inteligencia artificial, que ya se ha convertido en la principal prioridad de innovación para el 41% de las compañías energéticas en España. Su aplicación permite optimizar procesos, mejorar la eficiencia operativa y anticipar la demanda energética en un entorno cada vez más complejo.
Junto a la IA, la sostenibilidad gana protagonismo en la estrategia empresarial. El 38% de las compañías del sector sitúa la reducción de la huella ambiental como uno de sus principales objetivos, mientras que la optimización de procesos internos y la incorporación de nuevas tecnologías también ocupan un papel relevante en sus planes de desarrollo.
Barreras persistentes en el camino de la innovación
A pesar del fuerte impulso inversor, el sector energético sigue enfrentando importantes desafíos. La presión por obtener resultados inmediatos es señalada por el 59% de las empresas como la principal barrera para la innovación, seguida de la falta de talento especializado y las limitaciones financieras.
La escasez de profesionales cualificados es uno de los problemas más críticos, afectando al 52% de las compañías, el porcentaje más alto entre todos los sectores analizados. Este déficit de talento se ha convertido en un obstáculo directo para la ejecución de proyectos de largo plazo.
El papel clave de la financiación pública
En este contexto, las ayudas públicas han ganado protagonismo como herramienta de apoyo a la innovación. El 59% de las empresas energéticas recurre ya a subvenciones y programas estatales, mientras que los fondos propios y las deducciones fiscales también juegan un papel relevante en la financiación de proyectos de I+D+i.
No obstante, el acceso a estas ayudas sigue siendo complejo debido a los requisitos administrativos y las exigencias de cofinanciación, lo que continúa limitando la velocidad de implementación de algunos proyectos estratégicos.
El sector energético español se consolida así como un actor clave en la transformación tecnológica del país, combinando inversión, innovación y sostenibilidad como pilares de su crecimiento futuro.