El acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos representa una operación económica de enorme alcance. Sin embargo, el documento completo no se ha publicado y todavía existen dudas sobre sus condiciones comerciales, su legalidad y el significado del “control mayoritario” anunciado por Donald Trump.
El convenio abarcaría 17 campos petroleros y aproximadamente 65.000 millones de barriles de crudo. Además, requeriría una inversión cercana a los 100.000 millones de dólares para recuperar y aumentar la producción venezolana.
Lo que se conoce del acuerdo petrolero
Donald Trump anunció el acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela el 28 de agosto de 2026. Posteriormente, la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, confirmó la existencia del convenio.
Estos son los principales elementos divulgados hasta ahora:
- El acuerdo tendría una vigencia de 25 años, según Rodríguez.
- Abarcaría 17 campos petroleros ubicados principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco y la región del Lago de Maracaibo.
- Los campos contendrían aproximadamente 65.000 millones de barriles de recursos petroleros.
- Este volumen equivale a cerca de una quinta parte de las reservas probadas de Venezuela, de acuerdo con Reuters.
- Trump afirmó que Estados Unidos obtendría el control mayoritario del petróleo mediante asociaciones con empresas estadounidenses.
- Rodríguez aseguró que Venezuela conservaría la soberanía sobre sus recursos naturales.
- Venezuela espera utilizar el convenio para elevar su producción hasta aproximadamente 1,5 millones de barriles diarios.
- El desarrollo de los campos requeriría inversiones cercanas a los 100.000 millones de dólares.
- Venezuela podría recibir alrededor de 209.000 millones de dólares durante la ejecución del acuerdo, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, según Rodríguez.
- Los 17 campos se incorporaron al convenio sin un proceso competitivo de licitación, informó Reuters.
Venezuela negocia otros convenios energéticos
El pacto con Estados Unidos coincide con otras negociaciones entre Venezuela y compañías energéticas internacionales.
Reuters informó el 31 de agosto que Chevron, ONGC, Eni, GeoPark y GE Vernova avanzaban hacia posibles acuerdos definitivos con las autoridades venezolanas.
Estas negociaciones serían independientes del convenio petrolero anunciado entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela.
A pesar de la información disponible, todavía quedan preguntas importantes que deberán responderse cuando se publique el documento completo.
¿Qué significa el “control mayoritario” de Estados Unidos?
Trump afirmó que Estados Unidos tendrá el control mayoritario sobre el petróleo comprendido en el acuerdo. No obstante, hasta ahora no se ha explicado el alcance jurídico y comercial de esa expresión.
No está claro si el mandatario se refiere a la propiedad accionaria de una empresa conjunta, el control operativo de los campos, derechos sobre la producción o acceso preferente al petróleo venezolano.
Tampoco se conoce si Estados Unidos intervendría directamente en la administración de los proyectos o si su participación se ejercería mediante compañías privadas.
¿Cuáles son las condiciones comerciales?
El texto completo del acuerdo petrolero no se ha divulgado. Por ello, se desconocen aspectos esenciales de la operación.
Entre los datos todavía pendientes aparecen las tasas fiscales, regalías, mecanismos de recuperación de costos, obligaciones de inversión y fórmulas para repartir las ganancias.
Tampoco se ha explicado cómo se distribuirán los ingresos obtenidos mediante la venta del petróleo producido en los 17 campos.
¿El convenio cumple la legislación venezolana?
Abogados y especialistas en energía han cuestionado cómo se ajusta el acuerdo al marco legal venezolano sobre hidrocarburos.
Una de las principales dudas está relacionada con la asignación directa de los campos sin una licitación competitiva. También existen interrogantes sobre la participación de Estados Unidos en la selección de las compañías operadoras.
La legislación venezolana reserva al Estado un papel central en la administración de los hidrocarburos. Además, determinados contratos de interés público pueden requerir controles y autorizaciones institucionales.
¿Qué empresas explotarán los campos?
Hasta ahora no se ha publicado una lista completa de las empresas que operarán los 17 campos.
Tampoco se conocen las participaciones que recibirá cada compañía ni la forma en que serán distribuidas las responsabilidades técnicas, financieras y operativas.
La identidad de los operadores será determinante para evaluar su experiencia, capacidad financiera y posibilidades reales de recuperar la producción.
¿Cómo se financiarán los 100.000 millones de dólares?
El acuerdo contempla una inversión estimada de 100.000 millones de dólares. Sin embargo, no se han divulgado compromisos financieros específicos.
Se desconoce cuánto aportará Venezuela, qué participación asumirá el Gobierno estadounidense y qué porcentaje quedará bajo responsabilidad de las empresas privadas.
También falta conocer el calendario de inversiones y las garantías que recibirán las compañías para recuperar el capital destinado a los proyectos.
¿Puede aumentar rápidamente la producción?
Venezuela aspira a elevar su producción hasta unos 1,5 millones de barriles diarios. Alcanzar esa meta requerirá rehabilitar instalaciones, perforar pozos y garantizar el suministro de equipos y servicios especializados.
El deterioro de la infraestructura petrolera venezolana podría retrasar los resultados. Por tanto, el acceso a los campos no asegura un aumento inmediato de la producción.
La recuperación dependerá de la llegada efectiva de inversiones, la seguridad jurídica y la capacidad de las empresas seleccionadas.
¿Qué ocurrirá durante los próximos 25 años?
También persisten dudas sobre la estabilidad jurídica del convenio durante sus 25 años de vigencia.
Un cambio de Gobierno, una reforma de la legislación petrolera o una modificación de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos podría afectar su aplicación.
Sin conocer las cláusulas de protección, revisión o terminación anticipada, resulta imposible determinar qué ocurriría si alguno de los países decide cambiar las condiciones del acuerdo.
La publicación del documento completo será indispensable para evaluar sus beneficios, obligaciones y riesgos. Mientras tanto, las declaraciones oficiales ofrecen una visión incompleta de uno de los convenios petroleros más importantes anunciados en Venezuela durante los últimos años.
Con información de OilNOW, Reuters y declaraciones oficiales.
