
Irak solicitó a Irán un “estatus especial” que le permita proteger sus exportaciones de petróleo a través del estrecho de Ormuz, mientras continúan las tensiones y negociaciones sobre el control de esta estratégica ruta marítima.
La petición fue presentada por el presidente del Parlamento iraquí, Haibat al-Halbousi, durante una reunión en Bagdad con su homólogo iraní, Mohammad Baqer Qalibaf.
Al-Halbousi sostuvo que Irak necesita condiciones particulares para transportar su crudo y salvaguardar sus intereses económicos, debido a que se encuentra entre los países más perjudicados por la inestabilidad regional.
El comunicado del Parlamento iraquí no especificó qué condiciones incluiría ese estatus ni confirmó si Teherán aceptó estudiar la solicitud.
Irak depende del golfo Pérsico para exportar su petróleo
La mayor parte del crudo iraquí sale desde terminales ubicadas en el sur del país y debe atravesar el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz para llegar a los mercados internacionales.
Esta dependencia deja a Bagdad expuesta a bloqueos, ataques contra embarcaciones, restricciones de navegación y aumentos en los costes de transporte y seguros.
Irak es el segundo mayor productor de petróleo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, solo por detrás de Arabia Saudita. Los ingresos generados por la venta de crudo constituyen la principal fuente de financiación del Estado iraquí.
Por ello, una interrupción prolongada de las exportaciones podría afectar el presupuesto público, los pagos gubernamentales y la estabilidad económica del país.
Bagdad busca rutas alternativas
El Gobierno iraquí también aprobó nuevos mecanismos para comercializar crudo mediante empresas internacionales y locales especializadas, utilizando diferentes canales de exportación.
Los contratos bajo este sistema tendrán una vigencia inicial de tres meses a partir del próximo 1 de septiembre. La medida forma parte de los esfuerzos de Bagdad para reducir los efectos de las interrupciones registradas en Ormuz desde el comienzo de la guerra contra Irán.
Irak trabaja paralelamente en proyectos de infraestructura que le permitan transportar petróleo hacia otros puntos de salida. Entre las alternativas figura una nueva conexión con Siria para llevar crudo hasta el puerto mediterráneo de Banias.
Sin embargo, ese proyecto requeriría una inversión estimada de al menos 15.000 millones de dólares y podría tardar aproximadamente cuatro años en completarse. Esto significa que Ormuz continuará siendo esencial para las exportaciones iraquíes durante el corto y mediano plazo.
Irán condiciona la normalización de Ormuz
Teherán sostiene que el estrecho no recuperará completamente su funcionamiento hasta que Estados Unidos cumpla las condiciones de un acuerdo provisional alcanzado en junio.
Entre las exigencias iraníes se encuentran el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre sus puertos, la eliminación de sanciones petroleras, la liberación de activos congelados y el cese de las operaciones y amenazas militares.
Washington, por su parte, asegura que la ruta se encuentra abierta y que mantiene acciones navales para proteger la navegación. Pese a estas afirmaciones, el tráfico continúa por debajo de sus niveles habituales y sometido a riesgos de seguridad.
El estrecho de Ormuz concentra normalmente alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción tiene capacidad para afectar las cotizaciones internacionales.
Relaciones económicas condicionadas por las sanciones
Durante la reunión, Qalibaf pidió fortalecer los mecanismos de cooperación entre los parlamentos de Irán e Irak y avanzar en el cumplimiento de los acuerdos bilaterales existentes.
Ambos países mantienen estrechos vínculos políticos, comerciales y energéticos. Irak ha dependido durante años de las importaciones iraníes de gas natural y electricidad para cubrir parte de su demanda interna.
Bagdad adeuda a Teherán entre 10.000 y 11.000 millones de dólares por esos suministros. Sin embargo, las sanciones estadounidenses impiden realizar pagos directos, por lo que una parte importante del dinero permanece retenida en cuentas iraquíes.
Una petición clave para la economía iraquí
El estatus especial solicitado a Irán busca garantizar que los cargamentos iraquíes puedan continuar atravesando Ormuz aun cuando persistan las restricciones aplicadas a otras embarcaciones.
Por ahora, no existe información pública sobre el alcance de la propuesta ni sobre una posible respuesta iraní. Cualquier acuerdo deberá convivir con las operaciones estadounidenses en la zona y con las negociaciones más amplias sobre la gestión del estrecho.
Para Irak, asegurar esta ruta no es únicamente una prioridad comercial. Es una necesidad fiscal y estratégica debido a su elevada dependencia de los ingresos petroleros y a la ausencia de alternativas inmediatas con capacidad suficiente para reemplazar las terminales del golfo.
