
La alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, decidió mantener sin cambios su producción petrolera durante octubre de 2026. La medida interrumpe varios meses de aumentos graduales y llega mientras la guerra en Irán continúa afectando las exportaciones de algunos de sus miembros.
La decisión fue adoptada durante una reunión virtual de los ministros de Energía de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán.
Estos siete países conservarán en octubre los mismos niveles de producción acordados para septiembre. La próxima reunión para evaluar las condiciones del mercado se celebrará el 4 de octubre.
El grupo había aprobado para septiembre un aumento de 188.000 barriles diarios. La cifra y la fecha de la reunión anterior coinciden con el comunicado oficial publicado por la OPEP el 2 de agosto.
La alianza interrumpe los aumentos de producción
La decisión paraliza temporalmente la estrategia aplicada por los siete productores para revertir dos recortes voluntarios adoptados en 2023, que sumaban alrededor de 3,85 millones de barriles diarios.
El último incremento, de 188.000 barriles diarios, entró en vigor el 1 de septiembre y fue idéntico a los ajustes aprobados durante los cinco meses anteriores.
La OPEP+ ha reiterado que la recuperación de estos volúmenes puede acelerarse, detenerse o revertirse dependiendo de las condiciones del mercado. También exige a los países que han producido por encima de sus límites compensar esos excedentes.
Además, hasta el 31 de diciembre permanecen vigentes los recortes obligatorios adoptados a finales de 2022. Estas reducciones suman dos millones de barriles diarios y afectan a todos los miembros de la alianza, excepto Irán, Libia y Venezuela.
La guerra en Irán limita las exportaciones
La pausa ocurre en un escenario marcado por las dificultades para transportar petróleo a través del estrecho de Ormuz y el mar Rojo.
Varios integrantes de la OPEP+ enfrentan limitaciones para exportar su producción debido a las interrupciones del tráfico marítimo. Rusia, por su parte, también afronta las consecuencias de los ataques ucranianos contra su infraestructura petrolera.
En julio, último mes con datos disponibles, los 21 miembros de la alianza produjeron conjuntamente 37,655 millones de barriles diarios de crudo. El volumen mejoró frente al mes anterior, pero todavía se encontraba cerca de un 10 % por debajo del registrado en enero.
Rusia produjo casi un 4 % menos que antes del comienzo de la guerra. Los productores del golfo Pérsico aumentaron sus extracciones durante julio, aunque sus niveles continuaron por debajo de los alcanzados antes del conflicto.
Esta diferencia entre las cuotas oficiales y la producción real reduce el efecto inmediato de las decisiones anunciadas por la organización.
Las cuotas para 2027 amenazan la cohesión del grupo
La OPEP+ también debe negociar las nuevas cuotas de producción que entrarán en vigor el 1 de enero de 2027. Se espera que el reparto sea acordado a finales de noviembre.
Las negociaciones podrían resultar difíciles debido a la creciente diferencia entre las cuotas asignadas y la capacidad real de producción de cada país.
La metodología aprobada por la organización toma como referencia la capacidad máxima sostenible de producción para establecer las bases correspondientes a 2027.
Irak reclama una cuota mayor, mientras que otros productores buscan evitar reducciones que limiten sus ingresos petroleros. Estas diferencias podrían aumentar las tensiones y poner a prueba la cohesión de la alianza.
La OPEP+ conserva un enorme peso en el mercado
La OPEP fue fundada en Bagdad en 1960 por Arabia Saudí, Venezuela, Irán, Irak y Kuwait. Actualmente está integrada por once países.
En 2016, el grupo comenzó a cooperar formalmente con otros diez productores, entre ellos Rusia, México, Kazajistán y Azerbaiyán. De esa coordinación surgió la alianza conocida como OPEP+.
Durante julio, los 21 integrantes produjeron alrededor de 42 millones de barriles diarios entre crudo y otros hidrocarburos. La cifra equivale aproximadamente al 40 % de los 106 millones de barriles diarios que la OPEP calcula que consumirá el mundo durante 2026.
La decisión de congelar la oferta refleja una estrategia de cautela. La alianza intenta equilibrar la estabilidad de los precios con las dificultades físicas para exportar petróleo y las crecientes diferencias internas sobre el reparto de la producción.
