Las baterías residenciales crecieron un 99% en España durante 2025 y ya acompañan al 61% de las nuevas instalaciones domésticas de autoconsumo.
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

El autoconsumo fotovoltaico alcanzó los 9,3 gigavatios de potencia instalada en España al cierre de 2025, pero su crecimiento perdió impulso. Mientras la nueva potencia cayó un 3,7% y el segmento residencial retrocedió un 17%, la instalación de baterías en los hogares aumentó un 99%, según datos de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

El almacenamiento avanza pese al freno del autoconsumo

España incorporó 1.139 megavatios de nueva potencia de autoconsumo durante 2025. La cifra confirma la consolidación de la generación distribuida, aunque evidencia una desaceleración respecto al ejercicio anterior.

El almacenamiento siguió una trayectoria diferente. Durante el año se instalaron 540 megavatios hora de baterías asociadas al autoconsumo, un 65% más que los 327 MWh registrados en 2024.

El crecimiento fue todavía mayor en los hogares: la instalación de baterías residenciales se disparó un 99% y el 61% de las nuevas soluciones domésticas de autoconsumo ya incorporó almacenamiento.

Las baterías aprovechan los excedentes solares

Una instalación fotovoltaica sin batería produce principalmente durante las horas centrales del día, cuando muchas viviendas registran un consumo reducido. La electricidad que no se utiliza inmediatamente se vierte a la red y puede acogerse a una compensación económica.

Sin embargo, el precio recibido por esos excedentes suele ser inferior al coste de comprar electricidad durante la noche. Esta diferencia limita el ahorro potencial de los sistemas sin almacenamiento.

Las baterías permiten conservar parte de la producción sobrante y utilizarla después del atardecer o durante los periodos de mayor demanda. De esta manera, aumentan el porcentaje de energía consumida directamente por la vivienda y reducen la dependencia de la red.

Su rentabilidad dependerá, no obstante, del coste del equipo, la tarifa eléctrica, el perfil de consumo, la producción solar y la cantidad de ciclos que pueda completar durante su vida útil.

El apagón aumentó el interés por el respaldo energético

El apagón del 28 de abril de 2025 reforzó el interés de hogares y empresas por disponer de sistemas de almacenamiento. Sin embargo, instalar una batería no garantiza automáticamente el suministro cuando falla la red.

Para ofrecer respaldo durante un corte eléctrico, la instalación debe contar con un inversor compatible, una salida de emergencia y los mecanismos necesarios para aislar la vivienda de la red. Sin esta configuración, el sistema se desconecta por razones de seguridad aunque tenga energía almacenada.

Las baterías LiFePO4 desplazan a las de plomo

La tecnología de fosfato de hierro y litio, conocida como LiFePO4, se ha convertido en una de las opciones más utilizadas en el almacenamiento residencial.

Estas baterías admiten una mayor profundidad de descarga, ofrecen miles de ciclos y mantienen un rendimiento más estable que las tradicionales soluciones de plomo AGM o gel. También presentan una elevada estabilidad térmica, característica importante en instalaciones domésticas.

Las baterías de plomo conservan un precio inicial más bajo, pero normalmente tienen una vida útil inferior y toleran peor las descargas profundas y los ciclos frecuentes. Por ello, el coste por ciclo puede terminar siendo superior, aunque la inversión de partida resulte más económica.

Dimensionar correctamente determina la rentabilidad

La capacidad de la batería debe calcularse a partir del consumo real de la vivienda, especialmente el registrado desde el atardecer hasta la siguiente fase de producción solar.

Un equipo sobredimensionado aumenta innecesariamente la inversión y puede permanecer parcialmente inutilizado durante buena parte del año. En cambio, una batería demasiado pequeña se agota rápidamente y no permite cubrir las principales horas de consumo nocturno.

También deben analizarse la orientación de los paneles, la estacionalidad, las pérdidas del sistema, la potencia del inversor y la posibilidad de incorporar nuevos consumos, como un vehículo eléctrico o una bomba de calor.

El sector espera una regulación específica

España aprobó durante 2026 medidas que favorecen el autoconsumo colectivo, pero el sector continúa esperando la culminación del nuevo Real Decreto de Autoconsumo, llamado a desarrollar de forma más específica el almacenamiento distribuido y simplificar la tramitación de estas instalaciones.

Con el objetivo nacional de alcanzar 19 GW de autoconsumo en 2030, las baterías aparecen como una herramienta estratégica para aprovechar mejor la generación solar y aportar flexibilidad al sistema eléctrico.

El almacenamiento no convierte automáticamente cualquier instalación en rentable, pero una batería correctamente dimensionada puede marcar la diferencia entre vender excedentes a bajo precio y utilizar esa energía para reducir el consumo de la red.

AN
AutoNews24 · Asistente IA En línea
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