El precio de los carburantes ha vuelto a subir en España y acumula ya cinco semanas consecutivas al alza. Desde que decayó la rebaja del IVA al 10% a principios de julio, el diésel se ha encarecido un 19,2% y la gasolina un 17,3%, alcanzando sus niveles más elevados desde finales de marzo.
De acuerdo con los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio medio del litro de gasóleo aumentó esta semana un 4,1%, hasta situarse en 1,793 euros.
La gasolina, por su parte, registró un incremento semanal del 2,61% y alcanzó un precio medio de 1,687 euros por litro.
El fin de la rebaja del IVA impulsa los precios
El cambio de tendencia comenzó después de que el Gobierno aprobara, el pasado 29 de junio, un real decreto ley para responder a las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Medio.
La medida eliminó la rebaja del IVA al 10% aplicada a los carburantes dentro del primer paquete anticrisis aprobado en marzo, aunque mantuvo parcialmente el alivio fiscal mediante una reducción temporal del impuesto especial de hidrocarburos.
La bonificación fue de 15 céntimos por litro durante julio, se redujo a 10 céntimos desde el 1 de agosto y bajará nuevamente hasta cinco céntimos en septiembre.
Antes de este repunte, las medidas fiscales habían permitido que los carburantes acumularan cinco descensos consecutivos. El diésel llegó a abaratarse hasta un 11%, mientras que la gasolina alcanzó sus precios mínimos del año.
El encarecimiento coincide con los viajes de agosto
Las nuevas subidas se producen en agosto, uno de los meses con mayor número de desplazamientos por carretera debido a las vacaciones de verano.
La Dirección General de Tráfico prevé alrededor de 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido durante todo el mes, lo que aumenta el impacto del encarecimiento sobre los conductores.
A pesar de las últimas subidas, el diésel continúa por debajo de los 1,883 euros por litro registrados durante la semana anterior a la entrada en vigor de las primeras medidas fiscales aprobadas en marzo.
Llenar el depósito cuesta hasta 20 euros más que hace un año
Con los precios actuales, llenar un depósito de diésel de 55 litros cuesta aproximadamente 98,61 euros. Esto representa 19,85 euros más que hace un año, cuando el mismo depósito suponía un desembolso cercano a los 78,76 euros.
En los vehículos de gasolina, llenar un depósito de igual capacidad cuesta actualmente unos 92,78 euros, alrededor de 11,05 euros más que los 81,73 euros registrados un año atrás.
Pese a esta escalada, los precios todavía se encuentran alejados de los máximos históricos alcanzados durante el verano de 2022. En julio de ese año, la gasolina llegó a los 2,141 euros por litro y el gasóleo alcanzó los 2,10 euros.
España mantiene precios inferiores a la media europea
Aunque los carburantes se han encarecido significativamente, sus precios en España continúan por debajo de los promedios registrados en la Unión Europea y la eurozona.
La gasolina sin plomo de 95 cuesta una media de 1,687 euros por litro en España, frente a los 1,952 euros de la Unión Europea y los 2,005 euros de la zona euro.
En el caso del diésel, el precio español de 1,793 euros también se mantiene por debajo de los 2,043 euros de la media comunitaria y de los 2,077 euros registrados en la eurozona.
El precio final de los carburantes depende de factores como la cotización específica de cada combustible, el valor internacional del petróleo, los impuestos, los costes de la materia prima y la logística, además de los márgenes de comercialización.
Las variaciones del crudo tampoco se reflejan inmediatamente en las estaciones de servicio, debido al desfase temporal existente entre los movimientos del mercado petrolero y su traslado al consumidor.
