
Los precios del diésel y la gasolina registraron importantes incrementos impulsados por el encarecimiento del petróleo y la tensión geopolítica
Los combustibles volvieron a encarecerse con fuerza en Portugal, incluso después de que el Gobierno aprobara una reducción extraordinaria de impuestos para contener el impacto de la escalada de los precios internacionales del petróleo. El mayor incremento se registró en el diésel, mientras que la gasolina también experimentó una subida significativa, reflejando la presión que continúa ejerciendo el mercado energético global.
La medida fiscal impulsada por el Ejecutivo de Luís Montenegro evitó un aumento todavía mayor en los surtidores, aunque no logró impedir que los consumidores afrontaran nuevos incrementos en el coste de repostar.
El diésel lidera las subidas de los combustibles
Durante la última actualización de precios, el gasóleo simple aumentó algo más de 11 céntimos por litro, mientras que la gasolina de 95 octanos registró un incremento cercano a los 6 céntimos.
Tras estas variaciones, el precio medio de ambos carburantes se sitúa cerca de los 1,97 euros por litro, aunque el importe final continúa dependiendo de cada estación de servicio debido a la liberalización del mercado portugués.
Las previsiones iniciales apuntaban a una subida aún más pronunciada. Antes de anunciarse las medidas fiscales, se estimaba que el diésel podría aumentar hasta 13,5 céntimos por litro y la gasolina alrededor de 6,5 céntimos.
La rebaja fiscal amortiguó parte del incremento
Con el objetivo de reducir el impacto sobre los consumidores, el Gobierno portugués reforzó la rebaja del Impuesto sobre los Productos Petrolíferos y Energéticos (ISP).
En el caso del gasóleo, la reducción adicional fue de 6 céntimos por litro, lo que equivale aproximadamente a 7,4 céntimos incluyendo el IVA. Para la gasolina, el descuento extraordinario alcanzó 4,6 céntimos por litro, equivalentes a 5,7 céntimos con IVA.
Al presentar la medida, el ministro de la Presidencia, António Leitão Amaro, defendió la actuación del Ejecutivo asegurando que «el Estado no lucra con la guerra y no lucra con la inflación», subrayando que la intención era trasladar íntegramente el alivio fiscal a los consumidores.
El conflicto en Oriente Medio vuelve a presionar el mercado energético
El nuevo encarecimiento responde al aumento de las cotizaciones internacionales del crudo y de los combustibles refinados, alimentado por la incertidumbre sobre el suministro energético derivada de la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Los datos publicados por la Entidad Nacional para el Sector Energético (ENSE) muestran claramente esa tendencia. Entre el 13 y el 17 de julio, el precio de referencia del gasóleo pasó de 1,672 a 1,810 euros por litro, mientras que la gasolina aumentó de 1,690 a 1,783 euros por litro, confirmando la fuerte presión que continúa soportando el mercado de los combustibles.
