
Acciona Energía ha resultado adjudicataria del concurso del nudo de transición justa Narcea 400 kV, un proyecto estratégico para el almacenamiento energético en España que permitirá construir una central hidroeléctrica reversible de 320 MW en el suroccidente de Asturias.
La resolución definitiva, publicada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el Boletín Oficial del Estado, concede la capacidad de acceso a la red a La Barca Energía, sociedad perteneciente al grupo Acciona Energía, cuya propuesta obtuvo la mejor puntuación frente a las presentadas por EDP España y CDR Buseiro.
Un proyecto estratégico para la transición energética
La futura Central Hidroeléctrica Reversible La Barca contará con una potencia instalada de 320 MW, prácticamente la totalidad de los 354 MW disponibles en el concurso del nudo Narcea 400 kV.
Los 34 MW restantes serán adjudicados posteriormente siguiendo el procedimiento de acceso y conexión establecido por la normativa vigente.
Este tipo de instalaciones desempeña un papel clave en el sistema eléctrico al almacenar energía renovable cuando existe exceso de generación y liberarla durante los momentos de mayor demanda, reforzando la estabilidad de la red.
Más de 400 millones de euros de inversión
El proyecto supondrá una inversión superior a 400 millones de euros, de los cuales más de 323 millones se destinarán directamente a empresas y proveedores de la cadena de valor asturiana.
La propuesta presentada por Acciona Energía fue la mejor valorada del proceso, alcanzando 85,82 puntos, frente a los 49,65 obtenidos por EDP España y los 30,91 de CDR Buseiro.
La elevada puntuación respondió principalmente a los compromisos sociales, industriales y laborales incorporados al proyecto para favorecer la recuperación económica de una comarca afectada por el cierre de la central térmica de Narcea.
Empleo, formación y apoyo al territorio
La compañía estima que la iniciativa permitirá generar hasta 289 empleos durante un periodo mínimo de doce años, vinculados tanto a la operación de la central como a proyectos empresariales y actuaciones de conservación ambiental.
Además, el plan contempla:
- La reserva de 154 puestos de trabajo para empleados afectados por el cierre de la central térmica de Narcea inscritos en la bolsa del Instituto para la Transición Justa.
- Que el 52,24 % del empleo comprometido corresponda a mujeres.
- Más de 211.000 horas de formación destinadas a 5.520 vecinos de los municipios incluidos en el ámbito del proyecto.
- La instalación de 4,4 MW de autoconsumo, que beneficiarán a 452 consumidores.
Inversión en biodiversidad y economía circular
La propuesta también incorpora medidas ambientales y sociales para reforzar el desarrollo sostenible de la comarca.
Entre ellas destacan:
- 2 millones de euros destinados a proyectos de conservación y restauración de la biodiversidad.
- 1 millón de euros para impulsar iniciativas de economía circular.
- 2,5 millones de euros para mecanismos de financiación participativa relacionados con el desarrollo de la instalación.
Todos estos compromisos estarán respaldados por una garantía económica de 38,4 millones de euros, destinada a asegurar tanto la ejecución del proyecto como el cumplimiento de las obligaciones ambientales y socioeconómicas adquiridas.
Un impulso a la transición justa en Asturias
El concurso, convocado a finales de 2024, forma parte de la estrategia del Gobierno para impulsar nuevas inversiones en los territorios afectados por el cierre de las centrales de carbón.
Las ofertas fueron evaluadas por Red Eléctrica y el Instituto para la Transición Justa, teniendo en cuenta criterios tecnológicos, ambientales y de impacto económico sobre el territorio.
Antes de iniciar las obras, la Central Hidroeléctrica Reversible La Barca deberá obtener las correspondientes autorizaciones administrativas y ambientales, paso previo para convertirse en una de las principales infraestructuras de almacenamiento energético del norte de España.
