La startup alemana Revolta presentó un sistema modular de almacenamiento energético para viviendas basado en baterías de ion sodio. La solución opera en alto voltaje y puede configurarse con una capacidad de entre 2 y 20 kWh.
El producto fue exhibido durante la feria The smarter E, celebrada en Múnich, y su lanzamiento comercial está previsto para septiembre de 2026. La compañía ya prepara varios proyectos piloto antes de ampliar su distribución.
Un sistema modular para diferentes necesidades energéticas
Cada módulo ofrece 2 kWh de capacidad y pueden conectarse hasta diez unidades para alcanzar un máximo de 20 kWh. Esta configuración permite adaptar el almacenamiento al consumo de cada vivienda y ampliarlo posteriormente si aumenta la demanda.
Los módulos miden 284 × 186 × 260 milímetros y pesan 19 kilogramos. Una unidad de control independiente funciona como interfaz entre la batería y el inversor.
Revolta continuará incorporando nuevos inversores a su lista de compatibilidad conforme reciba las autorizaciones de sus respectivos fabricantes.
La batería alcanza una eficiencia superior al 95 %
El sistema trabaja con un voltaje nominal de 450 voltios en corriente continua y alcanza una densidad energética de 105 Wh/kg.
La potencia de carga y descarga oscila entre 0,6 y 1,2 kW, dependiendo del estado de carga de la batería. La eficiencia declarada supera el 95 %, mientras que sus emisiones sonoras permanecen por debajo de los 40 decibelios.
También cuenta con protección IP65, por lo que está diseñada para resistir la entrada de polvo y chorros de agua. Revolta asegura que el equipo puede permanecer más de un año en espera sin necesitar una recarga.
Instalación mediante una aplicación móvil
La puesta en marcha utiliza un proceso inalámbrico de tipo plug-and-play. Los instaladores pueden configurar el sistema mediante la aplicación móvil de Revolta o a través de una conexión Bluetooth.
La batería se conecta directamente al inversor y no a la red eléctrica. Según la empresa, esta arquitectura facilitaría su adaptación a otros mercados europeos, aunque cada país mantiene sus propios requisitos para instalaciones eléctricas residenciales.
El equipo podría combinarse con sistemas fotovoltaicos para almacenar los excedentes generados durante el día y utilizarlos posteriormente, reduciendo la cantidad de energía tomada de la red.
El ion sodio busca competir con el litio
Las baterías de ion sodio utilizan materias primas más abundantes y potencialmente menos costosas que las tecnologías convencionales basadas en litio. Por esta razón, comienzan a ganar terreno en aplicaciones estacionarias, donde el peso y el tamaño resultan menos determinantes que en los vehículos eléctricos.
Su principal desventaja continúa siendo una menor densidad energética. El sistema de Revolta ofrece 105 Wh/kg, una cifra inferior a la alcanzada habitualmente por las baterías modernas de ion litio.
La compañía tampoco ha comunicado todavía el precio, la vida útil en ciclos ni las condiciones de garantía. Estos datos serán fundamentales para evaluar su competitividad frente a las baterías residenciales de litio ya disponibles.
Revolta centrará inicialmente sus ventas en Alemania mediante una red de mayoristas e instaladores. La empresa espera consolidar su estructura comercial en 2027 y posteriormente expandirse hacia otros países europeos. pv magazine

