La energía nuclear acelera impulsada por la IA, pero la escasez de uranio enriquecido y las tensiones geopolíticas amenazan su expansión mundial.
Escuchar este artículo Voz: Antonio · AutoNews24

La energía nuclear recupera protagonismo ante el fuerte crecimiento de la demanda mundial de electricidad, impulsada por la inteligencia artificial, los centros de datos, la electrificación de la economía y la búsqueda de una mayor seguridad energética.

Sin embargo, su expansión dependerá de un elemento crítico: que la cadena mundial de combustible nuclear pueda responder al aumento sin precedentes de la demanda.

Según un análisis de Wood Mackenzie, la capacidad nuclear instalada podría más que duplicarse hacia 2060. Más de 70 países estudian actualmente la construcción de nuevos reactores comerciales y el número de naciones con centrales nucleares podría aumentar considerablemente.

En el escenario base de la consultora, a los 35 países que actualmente operan instalaciones nucleares podrían sumarse otros 44, generando oportunidades de inversión estimadas en 3,1 billones de dólares.

La inteligencia artificial impulsa el renacimiento nuclear

Hasta 2035, una parte importante del crecimiento de la demanda eléctrica, especialmente la asociada con los centros de datos de inteligencia artificial, se atenderá mediante la extensión de la vida útil de los reactores existentes y la reactivación de centrales que habían sido cerradas.

Después de esa fecha, el crecimiento dependerá tanto de los reactores convencionales como de nuevas tecnologías nucleares.

Los reactores modulares, la fabricación industrial de componentes, los procesos de licenciamiento más ágiles y los mayores estándares de seguridad podrían facilitar el desarrollo de nuevos proyectos y reducir algunos de los elevados costes asociados con las centrales tradicionales.

El combustible amenaza la expansión de los reactores

El principal desafío será asegurar suficiente combustible para abastecer la nueva capacidad nuclear.

Aunque actualmente existe capacidad disponible en actividades como la extracción de uranio, su conversión, enriquecimiento y fabricación de combustible, una parte permanece fuera del alcance de determinados mercados debido a sanciones, restricciones comerciales y tensiones geopolíticas.

A medida que aumente la construcción de reactores, estas limitaciones podrían transformarse en uno de los mayores obstáculos para el crecimiento del sector.

La elevada concentración geográfica de la producción también aumenta la vulnerabilidad del mercado. Canadá, Kazajistán, Sudáfrica, Namibia y Rusia concentran aproximadamente el 72% del suministro mundial de uranio.

La guerra en Ucrania ha complicado las exportaciones de Kazajistán hacia los países occidentales, debido a que una parte importante de sus rutas comerciales pasa por territorio ruso.

Estados Unidos y Canadá intentan acelerar el desarrollo de nuevos proyectos mineros, pero las previsiones indican que la demanda podría comenzar a superar la capacidad de producción durante la década de 2030.

El enriquecimiento será el gran cuello de botella

El enriquecimiento de uranio aparece como la fase más vulnerable de la futura cadena de suministro.

Estados Unidos continúa dependiendo de las importaciones, mientras que Europa occidental concentra buena parte de esta actividad en un número reducido de operadores multinacionales. Incluso China y Rusia podrían registrar déficits de capacidad antes de 2040.

Las compañías europeas podrían abastecer parcialmente al mercado asiático, pero la expansión prevista no sería suficiente para responder al crecimiento global de la demanda.

Por esta razón, el enriquecimiento concentrará aproximadamente el 50% de toda la inversión proyectada en la cadena de suministro nuclear hasta 2060.

Estados Unidos, Reino Unido y varios países europeos ya impulsan inversiones para ampliar su capacidad nacional. Sin embargo, los largos tiempos de construcción y puesta en marcha impedirán resolver rápidamente las limitaciones existentes.

Wood Mackenzie estima que, después de un periodo inicial de sobrecapacidad, el mercado podría afrontar un déficit del 67% en capacidad de enriquecimiento hacia 2060.

Nuevos combustibles transformarán la industria nuclear

Paralelamente, la industria avanza hacia una nueva generación de combustibles destinados a mejorar la seguridad, eficiencia y sostenibilidad de los reactores.

Entre las tecnologías con mayor potencial figuran el uranio de bajo enriquecimiento y alta concentración, conocido como HALEU; los combustibles TRISO; el torio; las sales fundidas; el combustible MOX y los combustibles tolerantes a accidentes.

Cada una requerirá procesos específicos de elaboración, nuevas instalaciones industriales y cadenas de suministro especializadas.

El HALEU refleja especialmente esta transformación. Aunque su demanda actual todavía es limitada, los gobiernos occidentales consideran estratégica su producción para disminuir la dependencia de Rusia en materia de enriquecimiento.

Su desarrollo podría modificar profundamente los modelos de negocio del ciclo nuclear, además de los sistemas de financiación, gestión de riesgos y fijación de precios.

El renacimiento nuclear depende de una cadena resiliente

La expansión de la energía nuclear no dependerá únicamente de la construcción de nuevos reactores. También será necesario garantizar un suministro suficiente, diversificado y resistente a las interrupciones comerciales y geopolíticas.

Sin nuevas inversiones en minería, conversión, enriquecimiento y fabricación de combustibles avanzados, la energía nuclear podría no crecer al ritmo necesario para satisfacer la demanda eléctrica de la economía digital y la revolución de la inteligencia artificial.

AN
AutoNews24 · Asistente IA En línea
¡Hola! ¿Tienes preguntas sobre esta nota? 🏎️