España refuerza su posición como uno de los principales centros de producción automovilística de Europa. Los acuerdos de Geely, SAIC Motor y Leapmotor, junto con las inversiones de Volkswagen, Renault y Stellantis, anticipan una nueva etapa industrial marcada por los vehículos eléctricos, las baterías y las alianzas entre fabricantes europeos y chinos.
Geely entra en la planta de Ford Almussafes
Uno de los acuerdos más importantes es la creación de una empresa conjunta entre Ford y Geely para gestionar la planta valenciana de Almussafes.
Geely invertirá 221 millones de euros para controlar el 34% de la sociedad, mientras que Ford conservará el 66%. La empresa conjunta, valorada en aproximadamente 650 millones de euros, comenzará a operar en 2027.
El plan contempla fabricar cinco modelos a partir de 2028, incluidos vehículos de ambas compañías destinados al mercado europeo. La operación permitirá elevar la utilización de una factoría que llegó a producir más de 420.000 automóviles en 2016 y que durante los últimos años afrontó una reducción significativa de su actividad.
El acuerdo también busca garantizar la continuidad de los más de 4.100 trabajadores vinculados actualmente a la planta y proteger la red de proveedores de la Comunidad Valenciana.
SAIC proyecta su primera fábrica europea en Ferrol
SAIC Motor, propietario de marcas como MG y Maxus, prepara una planta en Ferrol, Galicia, que representaría su primer gran centro de producción de vehículos en Europa continental.
La primera fase contempla una inversión de unos 200 millones de euros, una capacidad aproximada de 120.000 vehículos anuales y la creación de hasta 2.300 puestos de trabajo.
La compañía prevé iniciar las obras en 2027 y tener operativas las instalaciones antes de finalizar 2028. El proyecto todavía deberá completar los correspondientes trámites industriales, administrativos y de seguridad antes de su ejecución definitiva.
La producción local permitiría a SAIC reducir costes logísticos y limitar el impacto de los aranceles aplicados por la Unión Europea a los vehículos eléctricos fabricados en China.
Leapmotor fabricará vehículos en Madrid y Zaragoza
La alianza entre Stellantis y Leapmotor también sitúa a España en el centro de la expansión europea de la marca china.
Ambas compañías han anunciado su intención de transferir la planta de Villaverde, en Madrid, a la filial española de Leapmotor International. La factoría continuará produciendo los Citroën C4 y C4 X hasta la finalización de su actual ciclo industrial y posteriormente ensamblará modelos de Leapmotor destinados a Europa y otros mercados internacionales.
La producción de los nuevos vehículos está prevista a partir de 2028, aunque la operación continúa sujeta al desarrollo de los acuerdos anunciados.
La colaboración también alcanza la planta de Figueruelas, en Zaragoza, donde se prepara la fabricación del Leapmotor B10 y se estudia incorporar un nuevo SUV eléctrico de Opel desarrollado con componentes y tecnología procedentes de la alianza.
Santana Motors recupera actividad en Linares
La industria automovilística también vuelve a ganar presencia en Linares, Jaén. Santana Motors ha retomado su actividad mediante acuerdos con fabricantes chinos como Anhui Coronet, Zhengzhou Nissan Automobile y BAIC Motor.
La alianza con BAIC permitirá comercializar vehículos del fabricante asiático bajo la marca Santana y ampliar progresivamente la actividad industrial en Andalucía.
Los proyectos asociados a esta nueva etapa contemplan inversiones superiores a 80 millones de euros durante los próximos tres años, además de la recuperación de empleos y proveedores vinculados históricamente a la planta de Linares.
Renault y Volkswagen aceleran la electrificación
Los fabricantes europeos con presencia histórica en España también preparan una transformación de sus centros productivos.
Renault adjudicó cinco nuevos modelos electrificados a sus fábricas de Palencia y Valladolid. Dos serán completamente eléctricos y los otros tres utilizarán sistemas híbridos, reforzando la continuidad industrial de ambas instalaciones.
Por su parte, el Grupo Volkswagen destinará sus plantas españolas a la nueva generación de eléctricos urbanos. Martorell producirá el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo, mientras que Landaben ensamblará el Skoda Epiq.
Estos modelos compartirán la plataforma eléctrica MEB Entry y formarán parte de una estrategia industrial valorada en aproximadamente 7.000 millones de euros. El proyecto incluye las inversiones de Volkswagen, Seat, Cupra y Skoda, además de la gigafactoría de baterías de PowerCo en Sagunto.
España atrae fábricas de baterías para coches eléctricos
La transformación industrial va más allá del ensamblaje de vehículos. España también busca desarrollar una cadena de suministro propia para baterías y componentes eléctricos.
Entre los principales proyectos figura la gigafactoría que CATL y Stellantis construirán en Zaragoza. También destacan las inversiones anunciadas por Envision AESC en Navalmoral de la Mata y los proyectos promovidos por empresas como Gotion, Hygreen, Dynanonic y CNGR.
A estas iniciativas se suma la alianza entre Chery y Ebro para producir vehículos en la antigua planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.
España se convierte en puerta de entrada a Europa
La capacidad industrial, la experiencia de sus trabajadores, la red de proveedores, las infraestructuras portuarias y la disponibilidad creciente de energías renovables han convertido a España en un destino estratégico para la automoción china.
Para las empresas asiáticas, producir dentro de la Unión Europea permite acercarse al consumidor, reducir costes logísticos y mitigar las barreras comerciales. Para España, estas inversiones representan una oportunidad para modernizar fábricas, preservar empleos y fortalecer su posición como segundo productor europeo de automóviles.
El gran reto será transformar los anuncios y proyectos en producción estable, empleo duradero y una cadena de valor que incluya tecnología, baterías y componentes, no únicamente el ensamblaje final de vehículos.
