Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) propuso solicitar a Red Eléctrica de España alternativas al atraque permanente de un barco de generación eléctrica en Gran Canaria. La formación considera que esta instalación podría afectar a la población y frenar el desarrollo de las energías renovables en la isla.
El secretario general de NC-BC en Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Quevedo, señaló que Red Eléctrica determina la potencia firme necesaria para garantizar el suministro. Sin embargo, aseguró que la elección de un barco que produzca electricidad mediante combustibles fósiles corresponde al Gobierno de Canarias.
Quevedo planteó consultar al operador del sistema para determinar si existen otras soluciones viables que permitan garantizar la estabilidad de la red eléctrica de Gran Canaria.
Red Eléctrica plantea incorporar 130 MW
Red Eléctrica ha identificado la necesidad de aumentar la capacidad de generación firme en 130 megavatios en Gran Canaria y 80 MW en Tenerife.
Esta potencia adicional permitiría cubrir la demanda energética, mantener las reservas exigidas por los procedimientos de operación y facilitar el mantenimiento de los grupos térmicos. También serviría para responder ante una avería o una pérdida inesperada de generación.
NC-BC cuestiona, no obstante, que los 130 MW adicionales sean indispensables. La formación argumenta que en aproximadamente un año y medio está prevista la entrada en funcionamiento de baterías con tecnología grid-forming.
Estos sistemas pueden contribuir a estabilizar la frecuencia y la tensión de la red, además de suministrar rápidamente la energía almacenada durante situaciones de elevada demanda o fallos del sistema.
Según el partido, las baterías podrían ofrecer una respuesta más eficaz ante determinados apagones que una instalación térmica convencional o un barco de generación eléctrica.
Gran Canaria reforzará su red energética
Las inversiones previstas para la isla también incluyen un compensador síncrono. Este equipo ayudará a mantener estables la tensión y la frecuencia de la red eléctrica, dos variables fundamentales para evitar fallos en el suministro.
A ello se suma el refuerzo de las líneas de 220 kilovoltios que conectan el sur y el norte de Gran Canaria.
Quevedo recordó que algunos apagones recientes registrados en Canarias no estuvieron relacionados con una falta de potencia firme. Como ejemplo mencionó el incidente ocurrido en La Graciosa, atribuido a problemas en las redes o en la aplicación de los protocolos de actuación.
Preocupación por el uso de combustibles fósiles
Nueva Canarias sostiene que el atraque permanente del barco debe analizarse desde una perspectiva técnica, ambiental y sanitaria. La formación teme que su funcionamiento con combustibles fósiles pueda afectar la calidad del aire y retrasar la transición hacia fuentes renovables.
No obstante, estas posibles consecuencias deberán ser determinadas mediante los correspondientes informes técnicos y ambientales.
NC-BC reclama conocer el estado de los grupos de generación actualmente operativos, su capacidad para responder a la demanda y las medidas disponibles ante un eventual cero energético.
La organización política ya había manifestado su rechazo al proyecto el pasado 20 de mayo. En esa ocasión, Quevedo mostró su preocupación por la posibilidad de que el Gobierno canario recurra durante cinco años al barco para garantizar el suministro y reducir el riesgo de un apagón general.
La formación aseguró que seguirá solicitando una decisión documentada y rigurosa, al mismo tiempo que reclama acelerar la implantación de energías renovables y sistemas de almacenamiento en Canarias.
