Las plantas solares en Costa Rica sumarán 170 megavatios (MW) de capacidad con siete proyectos previstos en la provincia de Puntarenas. El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) anunció una inversión conjunta estimada de 200 millones de dólares, con participación pública y privada.
Las instalaciones tienen prevista su entrada en operación en 2028. Su incorporación al Sistema Eléctrico Nacional busca ampliar la generación fotovoltaica y diversificar las fuentes de abastecimiento del país. grupoice.com
Seis proyectos privados aportarán 90 MW
La cartera incluye seis centrales privadas que sumarán 90 MW. La inversión asociada a estas instalaciones supera los 100 millones de dólares, según la información del ICE.
Los proyectos se distribuirán entre Parrita, Garabito y Cóbano. Su desarrollo se enmarca en la Ley N.º 7200, bajo la cual el Instituto contrata generación eléctrica privada.
Las plantas previstas son:
- Diriá: 20 MW, en Parrita.
- Palo Seco: 20 MW, en Parrita.
- Quebrada Amarilla: 20 MW, en Garabito.
- Cobasol: 10 MW, en Cóbano.
- San Rafael: 10 MW, en Parrita.
- El Horizonte: 10 MW, en Garabito.
Esta distribución permitirá incorporar generación solar desde varios puntos de la provincia, en lugar de concentrar toda la capacidad en una única instalación.
Las Delicias tendrá una capacidad de 80 MW
El séptimo proyecto será la planta solar Las Delicias, que desarrollará directamente el ICE en Montes de Oro.
El nuevo anuncio sitúa su potencia en 80 MW. Esta cifra actualiza los 78 MW comunicados cuando se aprobó el proyecto en octubre de 2024.
En aquella etapa, la instalación contemplaba una producción estimada de 156 gigavatios hora (GWh) anuales y una inversión de 73 millones de dólares. Ese presupuesto corresponde a la estimación inicial del proyecto.
Las Delicias aportará la mayor capacidad individual dentro del nuevo bloque fotovoltaico de Puntarenas.
Las plantas solares en Costa Rica diversificarán la generación
El ICE calcula que las siete instalaciones producirán alrededor de 347 GWh al año. Según la entidad, ese volumen equivale al consumo eléctrico anual de aproximadamente 580.000 personas.
La expansión solar busca reducir la exposición del sistema a la variabilidad hidrológica, especialmente ante fenómenos como El Niño.
Además, el Instituto prevé que las obras generen empleo directo e indirecto, contratación de proveedores locales y actividad económica vinculada a la construcción y operación de las centrales.
Una expansión que requiere nuevas conexiones
La cartera forma parte de un programa más amplio para reforzar el parque generador costarricense. El ICE prevé incorporar más de 500 MW entre 2025 y 2028, principalmente mediante proyectos solares y eólicos.
Para facilitar la integración de nueva generación en Puntarenas y Guanacaste, también desarrolla infraestructura de transmisión.
Entre las actuaciones previstas figuran una nueva subestación en San Rafael de Alajuela, la ampliación de la subestación Garabito y 65 kilómetros de líneas de alta tensión.
Estas obras complementan la incorporación de centrales. La disponibilidad de conexiones y capacidad de transporte será fundamental para integrar la nueva electricidad al sistema nacional.

