Form Energy cerró una ronda de financiación Serie G por 750 millones de dólares para ampliar la fabricación de sus baterías de hierro-aire de larga duración en West Virginia. La inversión llega en medio del rápido crecimiento de los centros de datos de inteligencia artificial y la mayor necesidad de contar con un suministro eléctrico estable.
La operación fue liderada por T. Rowe Price y contó con la participación de Sequoia Capital, Janus Henderson, Franklin Templeton, TPG Rise Climate, Breakthrough Energy Ventures, GE Vernova, Coatue y Energy Impact Partners, entre otros inversores.
La compañía estadounidense no reveló su nueva valoración ni detalló cómo distribuirá los recursos obtenidos.
Baterías capaces de suministrar energía durante 100 horas
A diferencia de las baterías convencionales de ion-litio, diseñadas generalmente para periodos de descarga de pocas horas, la tecnología desarrollada por Form Energy puede proporcionar electricidad durante aproximadamente 100 horas consecutivas.
Su funcionamiento se basa en un proceso reversible de oxidación. Durante la descarga, el hierro se transforma en óxido y, cuando el sistema vuelve a cargarse, la reacción se invierte.
Este diseño permite utilizar materiales abundantes y prescindir de minerales más costosos como el litio, el cobalto y el níquel. También convierte a estas baterías en una alternativa para respaldar las redes eléctricas durante periodos prolongados de baja producción solar o eólica.
Google y empresas de inteligencia artificial impulsan la demanda
Form Energy ya cuenta con importantes proyectos vinculados al crecimiento de la inteligencia artificial. Google construye en Minnesota un centro de datos que recibirá parte de su suministro mediante un sistema de almacenamiento de Form con una potencia de 300 megavatios y una capacidad de 30 gigavatios-hora.
El proyecto tendría un coste cercano a los 1.000 millones de dólares y sus entregas están previstas para 2028.
Crusoe, compañía especializada en infraestructura para inteligencia artificial, también anunció la compra de sistemas con una capacidad total de 12 gigavatios-hora. El suministro comenzaría en 2027.
La cartera comercial de Form Energy se situaría entre 75 y 80 gigavatios-hora, hasta cuatro veces por encima de los niveles registrados a comienzos del año. Entre sus clientes también aparecen Xcel Energy y FuturEnergy Ireland.
Form Factory 1 liderará la expansión industrial
La expansión productiva se concentrará en Form Factory 1, situada en Weirton, West Virginia. Una vez finalizada, la planta ocupará aproximadamente 93.000 metros cuadrados y tendrá capacidad para fabricar anualmente sistemas equivalentes a 500 megavatios.
La primera fase de las instalaciones, con más de 51.000 metros cuadrados, fue completada en 2024, cuando comenzó la producción de prueba.
El proyecto recibió además una ayuda de 150 millones de dólares del Departamento de Energía de Estados Unidos.
La financiación supera los 1.200 millones de dólares
La nueva operación se suma a una ronda Serie F de 405 millones de dólares, elevando la financiación acumulada por Form Energy por encima de los 1.200 millones.
Otro factor que ha fortalecido el atractivo de la compañía es su reducida dependencia de China. Según Form Energy, alrededor del 80 % de los materiales utilizados procede de Estados Unidos, mientras que el resto tiene origen en Europa y otras regiones de Asia.
La expansión se produce en un mercado estadounidense de almacenamiento energético en rápido crecimiento. Durante el primer trimestre se instalaron 9,7 gigavatios-hora, un 32 % más que en el mismo periodo de 2025.
La demanda podría continuar aumentando debido a los centros de datos, cuyo consumo eléctrico se proyecta que se cuadruplicará hasta 2035 y podría representar cerca del 20 % de toda la electricidad generada en Estados Unidos.

